“Las obras de Raquel te transportan a un momento hipotético que quizá existió o va a existir. Raquel proyecta la belleza de su corazón y su alma a través de los colores, los espacios y los personajes, mismos que te colocan dentro de la historia al grado que no puedes dejar de contemplarla. La originalidad de sus cuadros causa un impacto espiritual positivo digno de sentir orgullo de ser propietario de tan bella obra.”